• Entre 2022 y 2025 se abrieron al menos 62 kilómetros de vías en territorio achuar, varias sin permisos ambientales ni estudios técnicos.
  • Global Forest Watch documentó la pérdida de miles de hectáreas de bosque primario. El monitoreo comunitario determinó que la falta de control por parte de las autoridades facilitó la tala ilegal.
  • La llegada de madereros ilegales provocó enfrentamientos entre las comunidades, que terminaron en dos asesinatos.
  • Se trata de una de las zonas más pobres y con menos servicios básicos del país: la falta de carreteras es un reclamo de algunas comunidades pero los impactos socioambientales ponen en alerta a otras.